Hay términos, cosas, objetos o personas que se definen por sí solas con el sólo hecho de mencionarlas: Majul, por ejemplo. ¿ Qué más se podría agregar, que no signifique ahondar en lo mismo o redundar demasiado?
No me gusta caer sobre las personas, ni mucho menos mencionarlas pero hay situaciones que desatan, desde lo más interno de mi vocación profesional, una fuerte necesidad de frenar las bárbaridades que aunque sean demasiadas creo poder realizar; me golpeo más de una vez.
Leer su columna hablando sobre lo que no sabe hacer: periodismo, da gracia pero impotencia, y que escriba que esta profesión debería "enamorarse más del dato" y " consultar la mayor cantidad de fuentes", es suficiente, ¿ no? Y después aseguran que no hay libertad de prensa. ¡ Bastá!
Horas después- las suficientes como para que se recuperen mis ojos- ingresé al blog de Caparrós, en donde mis conceptos se dieron vuelta por completo porque pasé de leerlo diariamente con respeto en el antiguo diario " Crítica" a leerlo con dudas, incertidumbre y no sabiendo qué le paso- uno más que se agrega a mi lista- ¿ Ellos se preguntarán qué me pasó a mí? No, porque el que cambia de lado sabe acaso qué y porqué lo hizo pero los que estamos de este lado sabemos que ganamos lo que peleamos y no buscamos perder lo que tenemos, para volver a luchar banalmente para adquirlos por segundos de euforia y tristesa extrema.
Jamás en mi mente se me ocurriría difamar lo que busqué, necesitaba y urgía: hablar abiertamente de política, pero Martín dice lo siguiente "Política sus. fem. sing., argentinismo: conjunto de operaciones por las que un grupo de amorales se llena los bolsillos gracias al uso del poder. Espacio y mecanismo de todas las malicias; denuesto demoledor: “eso es pura política”. Qué manera de disfamar lo que se generó desde este siglo en nuestro país, aunque tal vez- se me ocurre- se quedó con la sensación del acontecimiento noventoso y siga cargando sus escritos desde la victimización, pero preocupa que siga así porque agrega en su prólogo de Argentinismos: "hemos perdido –si es que alguna vez la tuvimos– la capacidad de debatir. Se agravia, se amenaza, se putea en arameo, pero es muy difícil discutir alguna idea". Pero, leáme ex- compañero, ¿ de qué me habla? En las mesas, en los bares o cualquier punto de reunión hay siempre algún que otro "calentón" que grita o eleva la voz- término sugerido por los gritones- pero no se puede discutir que no se debate, que se evite, desde los masivos medios de comunicación es otra cosa, totalmente diferente.
Es increíble cómo todo se da vuelta, pero lo fundamental es jamás terminar dándose vuelta o viendo con los ojos de las agujas usadas ayer por el reloj. Una persona me dio motivos para escribir, el otro fundamentos, y a pesar de ésto se continúa disfamando el momento que estamos pasando cargado de ideologías, de política y un cambio en la forma de hacer periodismo que se aleja bastante de los impresentables.
Blog de análisis político, económico y social de Argentina y el mundo. Una mirada subjetiva, sin censura y desde lo no registrado por los medios masivos de comunicación.
martes, 30 de agosto de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
Rigor opositor
El 14 de Agosto el Frente para la Victoria se alzó con un triunfo apabullante que lo catapulta, sin dudas, a mantenerse durante cuatro años más por la elección de más del 50% del padrón electoral.
Después del simbronaso que significó para la oposición, con ese mareo de más de una semana, los periodistas de los masivos medios de comunicación quisieron darle el norte a los perdedores mediante la masificación- y el deseo más interno- de que hubo fraude.
Desde hace un prologado tiempo que los medios forman la oposición aunque lo nieguen con los jingles, la artística y el discurso falso de que son "medios independientes", y sólo atinan cotidianamente a darle todas las herramientas a los partidos políticos para que embistan contra el oficialismo ante su poco llegada y pérdida de credibilidad.
Decir que hubo fraude es un error de conocimiento y mala intención porque con la sola comprobación de unos pocos telegramas mantenían errores no permiten absolutamente nada- ah, sí, perdón, permiten el juego mediático- porque carecen de valor jurídico. Además los érrores alcanzarían el 0, 4 o 0, 6% y perjudicó a todos, incluido el oficialismo.
Todo esta crítica que realizo me duele porque son mis colegas que se desvían, que juegan desde un lado claro pero omitiéndolo: poniéndose un color pero escondiéndolo por debajo del pantalón,lo cual me permite llegar a la conclusión de que llegaron a perder lo más intrínseco de esta profesión: el rigor periodístico y ganaron el rigor opositor contra el gobierno, su forma de vida y una conciencia, que dolerá muy profundo.
Después del simbronaso que significó para la oposición, con ese mareo de más de una semana, los periodistas de los masivos medios de comunicación quisieron darle el norte a los perdedores mediante la masificación- y el deseo más interno- de que hubo fraude.
Desde hace un prologado tiempo que los medios forman la oposición aunque lo nieguen con los jingles, la artística y el discurso falso de que son "medios independientes", y sólo atinan cotidianamente a darle todas las herramientas a los partidos políticos para que embistan contra el oficialismo ante su poco llegada y pérdida de credibilidad.
Decir que hubo fraude es un error de conocimiento y mala intención porque con la sola comprobación de unos pocos telegramas mantenían errores no permiten absolutamente nada- ah, sí, perdón, permiten el juego mediático- porque carecen de valor jurídico. Además los érrores alcanzarían el 0, 4 o 0, 6% y perjudicó a todos, incluido el oficialismo.
Todo esta crítica que realizo me duele porque son mis colegas que se desvían, que juegan desde un lado claro pero omitiéndolo: poniéndose un color pero escondiéndolo por debajo del pantalón,lo cual me permite llegar a la conclusión de que llegaron a perder lo más intrínseco de esta profesión: el rigor periodístico y ganaron el rigor opositor contra el gobierno, su forma de vida y una conciencia, que dolerá muy profundo.
martes, 23 de agosto de 2011
Políticamente correcto
Hoy , al momento de inaugurar este espacio de política, me y nos encuentra en un momento que efectivamente se habla de política, algo borrado prácticamente desde hace tiempo del mapa y de los medios masivos de comunicación, teniendo su auge durante la época neoliberal. ¿ Cuán diferente sería este escrito entre el ayer y el hoy? Mucho. Por estos años gran parte de la sociedad que ha vuelto a creer en política se anima a dirimir, discutir, derribar opiniones que a su entender son érroneas y poder defender una ideología con elementos claros, leales y con sostén teórico.
Al comienzo de este nuevo siglo en nuestro país se disfamaba con facilidad al gobierno encabezado por Néstor Kirchner con una velocidad de lengua impresionante, y los kirchneristas al escuchar esto, en su gran mayoría, se quedaban callados porque se acrecentaba, según lo que algunos aseguraban, una “ola anti- K” que les generaba a éstos un miedo de ser rechazado por la sociedad, pero poco a poco lo que tomó altura fue sin dudas el término política otra vez, dando como resultado que una mayor cantidad de jóvenes se incluyeran en diferentes partidos, y los decepcionados volvieran a creer que la participación y el control democrático hace crecer a un país.
No importa las ideologías, sino aportar para el crecimiento mancomunado de esta Argentina, por eso hay que animarse a colaborar, militar y defender pensamientos sin miedo a ser rechazados.
Actualmente me da placer poder debatir y analizar con otras personas la realidad social, política y económica de nuestro país y por ello invito formalmente a cada uno de ustedes mediante el uso de la “sección comentarios”a aceptar o discentir de lo que se expresará desde el día de la fecha en el presente blog, pero desde ya es una alegría inmensa poder hablar de este término tan bastardeado en la calle, en las escuelas, las universidades o en los más variados ámbitos.
Personalmente creo que este es un logro del gobierno actual que ha sabido incluir a los jóvenes dándole herramientas para creer en un país mejor, y cada vez son más ellos y otros que forman las filas de los partidos de izquierda, centro y derecha. Hoy es más que necesario que sangre nueva renueve el aparato político, teniendo el visto bueno de los experimentados que volverieron a creer, y con respecto a la basura que tanto mal generaron debería ser expulsado por abajo: esto es y será correctamente político.
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