Hay noticias que demuestran una sola cara posible, y no tiene discusión: Cristina alcanzó prácticamente el 54% de los sufragios y no hay otra realidad. La contracara no existe porque los votos así lo exige, pero aquí demostraremos, después del último domingo de Octubre, el perfil bueno de la política que fue elegido soberanamente y el perfil enterrado por el pueblo que ellos mismos olvidaron. Sus porqué.
En tu memoria, por el presente y el futuro.
En la facultad me enseñaron que al momento de escribir siempre se empieza por el texto y recién al final se selecciona el título, pero no sé cuál de todos estos verbos seleccionar: arrasó, aplastó, liquidó, afianzó, entre otros tantos. Cualquier de ellos encajarían perfectamente en este escrito, ya que Cristina Fernandez de Kirchner apabulló- uno nuevo que se me ocurrió- por la elección del casi 54% del padrón electoral. Y liquidó a la oposición. Un triunfo dedicado a sí mismo, a él y a nosotros: el pueblo que sueña. Siento que ya tengo el posible título, pero después volveré sobre ello.
El pasado 23 de Octubre fue el día de la fiesta, la algarabía, y la observación de crecimiento de un niño, que apesar de sus 28 años y sus diversas fracturas, sigue creciendo, sí es la democracia. Cada vez se va más a las urnas con júbilo y convicción política para elegir a nuestros represantantes ante este sistema semi-directo. El resultado final es importantísimo que se contará en el futuro porque fue re- elegida presidente una mujer pero lo fundamental se da en que hablar y participar en política ya dejó de ser un tabué, y mejor aún se quemó la venda que Menem impuso a sus ciudadanos para que ciegos creyeran que el estado y la política sólo molestaban a un economía que debía ser el eje fundamental en todos los aspectos.
Ahora nos centremos en el presente: ¡Cuán importante fue la victoria de la presidente! Ahora, ¿ se me tildará de oficialista pago? No es así. Y en estas cuatro páginas destinada plenamente al análisis se detallará el porqué de semejante exclamación.
El hecho de reafirmar un proyecto, y no un plan- ver aparte-, es la parte más rica de la torta, debido a que de esta forma se puede seguir avanzando sobre los pasos que a dado este gobierno, y aunque muchos no simpaticen con éste, jamás se podrá negar que sigue una línea, una forma de entender el accionar político. Hoy es necesario más que nunca sostener la sustitución de importaciones para fomentar la industria nacional y el trabajo en las fábricas. Se necesita continuar con la nacionalización de las empresas regaladas a empresarios multimillonarios que ni invirtieron con la moneda que les bailaba y pedía en sus bolsillos dejar de ser parte del todo y servir para algo; pero no, todo su dinero formaba parte de la montaña de dinero. Más que nunca se necesita ractificar la ley de medios, para afianzar la medida tomada por la primera fuerza política con decisión de combatir a los pocos pero poderosísimos dueños de la información y la supuesta realidad. Qué hermoso recibir los datos oficiales de que la matrícula escolar se ha visto incrementada por la Asignación Universal por Hijo, que permite acercar a los ñiños y próximas generaciones a la educación y salud lo que permitirá un mejor futuro.
Hay muchos otros elementos que se mencionarán y otros que se omitarán por la confinación en el tiempo y/o el espacio a la que muchas veces nos vemos sujetos los periodístas , pero la realidad hablará por uno mismo: hoy estamos mejor que en 2001, y se respira en el aire. ¿Son realidades incomparables? No, aunque sean diferentes épocas y contextos pero el mismo país que un momento se quemaba por una crisis derivada de un plan nefasto, copiado y transplantado a nuestras tierras sin resultados que queden en la memoria, y después una alianza que con su poca determinación mató a la paloma blanca que en el suelo se inceneró porque por aquellas horas el clima ardía y no era, justamente, por el verano de Diciembre.
Hoy una mujer, perdón, una gran mujer con un poder de decisión magnífico, envidiable para propios y extraños, con una eficacia en su oratoria que convence y persuade, además de generar amplias repercusiones cuando ella hace presentaciones ante la ONU y organizaciones internacionales o visitas protocolares a los mandatarios de los diversos países en donde desde 2003, cuando comenzó la línea K, se han firmado diversos acuerdos de un alto significado para entablar fuertes relaciones bilaterales y altos beneficios.
Con solo verla se distingue que primero es una mujer, que siente, necesita, extraña, solicita, y después una mandamás: ¿Cuántas veces los presidentes se creyeron primero un rol y después un sexo? Ella recibe ataques de todos lados pero sigue adelante con una forteleza envidiable y eso que se quedó sin su compañero de toda su vida, ese loco que destistió del mito y yendo contra los antiguos estamentos se convirtió en un presidente informal, que dejó de lugar a los poderosos para que poco a poco entraramos nosotros, además poseía una capacidad de previsión maravilloso que le dio el lugar que le correspondía a la economía: por debajo de la política.
Desde su mandato Cristina ratifica el modelo, profundizándolo desde la memoria, por este presente y el futuro, el que sueñan los argentinos, y más allá de los augurios mediatizados hasta su punto culmine, ella sigue con estabilidad, capacidad, decisión, inteligentes maniobras, oratoria, acuerdos, sueños realizados, pensando en los que se tienen que realizar, pensando en el pueblo, ése que la ratificó, el mismo que le abrió el camino porque ella hizo todo por nosotros y nosotros le dimos lo mínimo: un voto que ratifica un modelo, que certifica nuestro acuerdo y le da todas nuestras fuerzas para Argentina deje por todo el pequeño estado neoliberal, militar y todo lo que pasó para abrirse como una potencia mundial, porque ella, como él, desafía a los estamentos impuestos por un capitalismo boráz e imperialista- como – para decir que nuestro país merece respeto, que no tiene porque enriquecerse unos pocos- los mismo de siempre- sino que el pueblo debe ser su principal beneficiario. Y por ese camino vamos.
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